03 mayo 2006

El primero de los monólogos II (de III)

También están los cafés con tu madre, cuando quedas con ella para ir primero de compras. Que estos, pues son impredecibles en función de cómo hayan ido las compras:
- Si no compráis ninguna ni siquiera es café que es infusión, porque tenéis las dos un complejo de gordas que ni el muñeco Michelín y os pasáis todo el rato hablando de es que han cambiado las tallas, luego dicen que hay anorexia, claro con las modelos que salen en las pasarelas? y que qué pena no haber vivido la época cuando un culo del tamaño de un piano era lo mas.
- Si compráis las dos pues es estupendo porque hay un subidón de ego femenino en el ambiente y de lo que se trata es de poner verdes a los hombres, concentrándoos siempre en dos representantes fundamentales: tu padre y tu ex.
- Si compra ella y tu no, el subidón de ego lo tiene ella y la que toma infusión eres tú, con el agravante de que además tu madre te machaca constantemente con lo majo que era tu ex y es que no me extraña que no tengas novio con esos pelos de loca.
- Y si tu compras y ella no pues ni siquiera hay café porque salís tarifando porque según ella ya no tienes edad para ponerte esos escotes. Que digo yo me quedara a mi mal el escote, pero si estoy estupenda. Se creerá que los chicos se fijan en el pelo. ¡Serán los de antes porque los de ahora en lo que se fijan es en las tetas.
Y luego están estos, los de las amigas que son los mejores (cuando vienen, claro). Están los de 2 amigas que suelen ser los de urgencia, también llamados café-valium: ?Mari, que lo acabo de dejar con Pepe, ¿quedamos a un café?? En dos minutos estáis las dos en el bar, porque a este no se llega tarde, que no es ético. Estos son los cafés de llorar, bueno o de contar como lloraba el cuando le dejaste. Pero vamos, que por lo general la gente llora y es como ir a ver Titanic (o Ghost para las que ya no tenéis de edad para llevar los escotes). Que te los pasas llorando todo el tiempo pero cuando sales dices ?jo que bien ha estado ¿no? Me ha gustado mucho. He llorado mas? pero me he quedado como nueva?.
Luego están los de 3 amigas, que a esos siempre hay que ir porque el objetivo final es poner verde a las que no están, así que no hay que dar oportunidades al enemigo. Pero no te creas tu que es ?ale, venga, a poner verde al personal?, nooooo. Tiene un orden, que las chicas somos muy metódicas para estas cosas. Se empieza por una: ?Oye, sabéis si va a bajar Rosi?? Y ya está, unos 20 minutos a saco: ?Pues es que vaya un trabajo que tiene, si ni siquiera llega al salario mínimo?, ?¿Y el novio? Lo encontró en las rebajas porque es que no tiene nada en su sitio el pobre. Bueno, claro que con lo gorda que esta?? Pasados los 20 minutos (o 30 en función de lo feo que sea el chico), va otra y dice ?Me acabo de acordar, ayer me llamo Loli? ?Hay que ver, la tía, dándoselas con ese nuevo trabajo, se creerá que es alguien, y encima, paseando es novio. Seguro que es gay o la engaña porque es mucho hombre para ella. Porque no me digas que no, que esta en los huesos, yo creo que ni come la tía?. Pues eso, otros 20 minutos. Así que ya sabéis, estos cafés no os los perdáis.
Y finalmente, están los mejores, como el de hoy, los de mas de 3. Estos tienen una serie de reglas fundamentales que no hay que romper en ninguna circunstancia:
La primera: Antes muerta que sencilla, es decir, prohibido el chándal, saca tus mejores galas, pintate el ojo bien pintado y plantate unos tacones. Que aunque ellos no se hayan enterado nos arreglamos para nosotras mismas no para ellos. Pero no para ti misma sino para que no te pongan verde en los cafes de 3.
La segunda: No te puedes pedir lo mismo que tu amiga. Está científicamente comprobado que más de 3 chicas en un bar son incapaces de pedir dos lo mismo. Pero no es por joder al camarero, es simplemente una cuestión de personalidad. La que acaba de venir de unas compras infructuosas pide té con limón, la que lo acaba de dejar con su chico y está en plan rebelde se pide un carajillo, la pija un café con hielo y baylis y luego está la más clásica que se lo pide cortado, con leche desnatada y sacarina.
La tercera regla: Esto de que yo lleve esperando 20 minutos a que se presente alguna de las 4 que estan por llegar, no es siempre asi. Cada día le toca esperar a una, es un ritual indispensable y que va rotando. Es imprescindible este punto porque así según vayan llegando ya tienes algo con lo que romper el hielo que asi de repente por mucha confianza que tengas no vas a entrar en materia. Ademas no se puede empezar a despellejar a nadie hasta que estemos todas.
- Y por último, estos ?cafés? tienen el mismo objetivo que los de tu madre cuando van bien las compras, lo de meterse con los hombres, solo que ahora el espectro objetivo es mucho mas amplio y se puede ser mas bruta (continuará...)